Plan incrementa su actividad en Pakistán para ayudar a los refugiados afganos.
Madrid, 12 de febrero de 2002.- Plan continúa con el reparto de prendas de abrigo entre los refugiados afganos que se agolpan a ambos lados de la frontera con Pakistán. Según ACNUR (Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados) actualmente hay más de 4.000 refugiados sin poder cruzar la frontera hacia Pakistán y 39.000 personas que viven en distintos campamentos en territorio pakistaní.
La situación de los refugiados se agrava ya que no desean volver mientras el peligro de un nuevo estallido de guerra subsista. La mayoría de los refugiados resalta la desconfianza sobre las nuevas autoridades y temen las actuaciones de los grupos incontrolados que aún dominan gran parte del territorio.
La distribución de artículos de abrigo se está realizando en coordinación con ACNUR y con el apoyo de la aseguradora alemana Allianz, cuyo director ejecutivo acompañó a la Directora de Plan en Pakistán, Dra. Purnima Chattopadhayay-Dutt en el inicio del reparto. La especial atención que Plan pone en que las comunidades beneficiarias participen activamente en todas las operaciones está facilitando un reparto equitativo y justo.
Una parte de la población afgana que consiguió acceder a territorio pakistaní en un primer momento se ha establecido en el área de la capital Islamabad. Un reciente estudio elaborado por Plan destaca que las principales áreas en las que se ha de trabajar son la educación, la salud, la alimentación y el acondicionamiento de su hábitat. Por ello, Plan trabaja activamente para conseguir cubrir sus necesidades inmediatas, y a la vez fomentar su capacidad de autodesarrollarse en un futuro.
Plan ha firmado este mes un acuerdo de entendimiento en el que están implicados Cruz Roja Internacional, la Organización Mundial de la Salud y el Gobierno de la provincia pakistaní de Baluchistán, cuyo ministro de Salud asistió al encuentro. El objetivo de este acercamiento es la rehabilitación de instalaciones sanitarias en el área fronteriza de Chaman, y el reparto de ropa de abrigo.
En el marco de su dedicación a la infancia, Plan realiza en Pakistán desde 1997 una serie de proyectos encaminados a proveer a estas comunidades de escuelas, mobiliario, libros de texto, formación de padres y profesorado y mejora de infraestructuras en el área de educación primaria. Por otra parte, Plan tiene previsto colaborar con organizaciones locales para dar educación a los niños que trabajan en la confección de alfombras y para que accedan a una formación. Estas actividades se vienen a sumar a las ya existentes, en las que Plan está formando a la población infantil en prácticas saludables que van transmitiendo de uno a otro, y finalmente a sus familias.
La tasa de alfabetización del país es una de las más bajas del mundo; en áreas rurales la media es inferior al 20% entre las mujeres, y en algunas aldeas casi inexistente. La experiencia de Plan ha corroborado la importancia de la implicar a los hombres, mujeres y niños. La clave es promover el conocimiento de que una buena educación las hará mejores madres, y eso repercutirá en el futuro de los niños, verdaderos beneficiarios de todas las acciones emprendidas por la organización.
En el marco del 65 aniversario de Plan, una de las preocupaciones fundamentales por las que está luchando la organización es el registro de niños. Se trata de un derecho recogido en la Convención de los Derechos del Niño en su artículo séptimo.
Cada año, cerca de 40 millones de niños en el mundo están sin registrar, según los últimos datos facilitados por distintas organizaciones no gubernamentales. Ante esta situación Plan ha iniciado una campaña bajo el nombre “Juntos por la Identidad de la Infancia” cuyo objetivo consiste en conseguir la protección de los derechos de los niños gracias a su derecho a tener una identidad, nombre y nacionalidad como primer paso para que puedan ejercer los derechos civiles, económicos y sociales consagrados en la Convención de los Derechos del Niño.
El proyecto de “Juntos por la Identidad de la Infancia” en Pakistán consiste en un programa de apoyo no sólo a los refugiados afganos sino también a los paquistaníes para promover el reconocimiento de los derechos de la infancia a través del registro de los niños, como una herramienta clave para la mejora de sus condiciones de vida. Para la directora de Plan España, Concha López, “el registro de los niños es algo más que un requerimiento legal o administrativo, puesto que los niños no registrados, administrativa y oficialmente no existen. El registro les garantiza otros derechos cuando sean adultos: el de casarse, el de una propiedad privada, el de presentarse a unas elecciones, el derecho a obtener un pasaporte, o abrir una cuenta bancaria, etc.”
Además, el registro es básico para que las autoridades pakistaníes conozcan con precisión indicadores básicos como el estado nutricional o la tasa de mortalidad infantiles. Las estadísticas reales facilitan la redacción de presupuestos y por ello, si un considerable porcentaje de niños nunca se registra, éstos serán excluidos de los planes del gobierno.
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