Actualmente, 4 de cada 10 recién nacidos en el sur de Asia están registrados y sólo el 45% de los bebés en África subsahariana tienen una identidad legal. En todo el mundo, se estima que cada año nacen 50 millones de niños que no son registrados. Niños que no constan en los censos legales y tienen serias dificultades para acceder a las políticas de protección de la infancia o la asistencia social.
Con motivo del Día Universal de la Infancia, Plan ha realizado el informe
"Cuenta conmigo". En él, se recorre el camino de la campaña de registro infantil que la organización desarrolla desde hace 18 meses y que ha logrado que más de 5 millones de niños y niñas figuren en las estadísticas y censos nacionales. Además, el informe
exige el compromiso de gobiernos y autoridades por garantizar un sistema de registro infantil eficaz en los países en vías de desarrollo. Un compromiso que según Desmond Tutú, Premio Nobel de la Paz, "supone una cuestión de vida o muerte para los niños y niñas. Sin una identidad legal los niños tendrán más posibilidades de ser analfabetos, sufrir abusos o caer en las redes de tráfico infantil".
Para lograr que el registro universal sea una realidad, Plan trabaja directamente con los gobiernos y comunidades de 56 países. Hasta la fecha, esta labor ha conseguido que las tasas de inscripción de nacimientos se hayan reducido o eliminado por completo en 11 países, y que otros 10 hayan modificado o agilizado las legislaciones relacionadas con el registro. A nivel comunitario, la organización trabaja formando funcionarios, subvencionando las tasas de inscripción a las familias o habilitando unidades móviles que accedan a las comunidades más remotas. Concha López, directora de Plan en España, afirma que "debemos continuar trabajando para que la inscripción de nacimientos sea obligatoria, gratuita, accesible y sin discriminación para todos los niños y niñas".