Plan, Aurum y Telepizza juntos por "La Red de la Amistad"
"La Red de la Amistad" es un programa educativo que pretende trabajar valores como la solidaridad y la interculturalidad entre alumnos de centros educativos españoles y alumnos de colegios de Latinoamércia mediante el envío de tarjetas postales de apoyo y amistad. El objetivo de este programa es establecer una red entre niños y escuelas de ambos lados del Atlántico. Un total de 90.000 alumnos de 2.000 centros educativos de Valencia, Barcelona, Sevilla, A Coruña, Alicante, Tarragona, Oviedo, Zaragoza, Málaga, Santander, Salamanca, Bilbao, Vigo y la Comunidad de Madrid participarán en esta actividad.
"La Red de la Amistad" es para Plan una forma más de unir culturas a través del conocimiento y la comunicación, de dar la oportunidad a niños españoles de comunicarse con niños latinoamericanos y que ellos sean los protagonistas y los motores del cambio que sus comunidades tienen que experimentar.
Plan trabaja para ayudarles en este cambio a través de 9.000 proyectos de desarrollo que no sólo benefician a los niños y niñas, sino a sus familias y comunidades, ya que el bienestar de los niños depende del de sus familias y del de sus comunidades. Por eso, con la colaboración de Telepizza y Aurum, se va a dar soporte a un proyecto de viviendas en Paraguay que pretende garantizar el derecho a una vivienda digna y un entorno saludable. Este proyecto prevé la construcción de 500 fogones que minimizarán los accidentes en el hogar y la contaminación de las casas. De este modo, se realizará un uso más eficiente de los recursos energéticos que resultará en la mejora de la vivienda y de la salud familiar.
"La Red de la Amistad" se encuadra dentro del principio de participación infantil desarrollado por Plan. Para la organización, la participación de los niños en sus proyectos de desarrollo es indispensable y fundamental para salvaguardar sus derechos. Por ello, Plan es consciente de la importancia de darles voz y soporte para expresar sus opiniones, ayudarles y formarles para que sean ellos mismo quienes exijan los cambios y, sobre todo, educarles en sus derechos para que los conozcan y los hagan respetar.
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